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sábado, junio 20, 2009

El gol soñado

Esta historia me llegó a través de un amigo, protagonista directo de la misma.

Como hoy, 19 de junio, se cumplen ya 28 años de ese acontecimiento, transcribo la misma.

Un abrazo, Tinchex!

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La fecha: viernes 19 de junio de 1981.

El lugar: el patio grande del Colegio San Jose, el verdadero, no el de Calasanz o el de Flores, no no, el legitimo Sanjo, el del centenario barriode Balvanera (Bartolo Memitre y Azcoinaga), el PRIMER colegio privado del pais (hablo de 1858), el de los padres bayoneses ...

Breve sinopsis historica: en el San Jose existia (existe) una centenaria tradicion que consiste en lo siguiente: en las fechas patrias, y luego del acto conmemorativo correspondiente, se jugaba un partido de futbol que su solo nombre lo dice todo: Seleccion de 5to Año vs Seleccion de Profesores.

No hace falta que diga que uno, desde purrete nomas, se colgaba a la baranda del primer piso (porque la planta baja estaba repleta de gente, imaginen que toooooodos los alumnos mas tooooodos los padres que estaban en el acto, zas, se mandaban directo al patio para ver el partido) decia, estando apenas en 3er o 4to grado nos colgabamos de la baranda para ver a "los de quinto" como jugaban contra los profesores.

Ya cuando se entraba en la secundaria, era una cuenta regresiva constante.
En particular, durante mi secundaria (1977-1981) habia cuatro 5tos años, con lo cual habia 4 partidos al año (5to "A", 5to "B", 5to "C" y 5to "D"), uno por cada feriado.

Imaginen Uds. que en la semana previa al partido, uno no podia ni dormir (creanme, no exagero). En los pasillos del colegio no se hablaba de otra cosa. Adicionalmente, cuando le toco a MI 5to "B" jugar, los profesores hacia 7 años !!!! que no perdian. Obvio, en el seleccionado de ellos
predominaban los profesores de educacion fisica sobre los de biologia, o sea que la cosa estaba muy muy peliaguda. Ademas, uno no es de fierro y le daba un no_se_que ir a cruzar con dureza al profe de historia, un back de lujo, la verdad. La razon era obvia: a la semana siguiente era muy posible una situacion del tipo "Ajaja, Lozzia, pase a oral, digame, cuandos pelos en la crin tenia el caballo blanco de San Martin cuando cruzo la Cordillera, eh? Ah, no lo sabe? Bueno, tiene un uno, sientese nomas.".

Recuerdo que mi viejo me ayudo a escribir un cartel que pegue en la cartelera de secundaria que decia: "Te quedaste sin ver a Frank Sinatra? No conseguiste entradas para Queen? No importa, el evento del año es este viernes y no te lo podes perder. 5to "B" intentara quitarle el invicto de 7 años a los Profesores. El viernes, despues del acto del Dia de la Bandera".

Concretando Tincho, OK, OK, ya voy, ya voy ...

Partido cerrado, de mucha marca y dientes apretados. Nosotros, la verdad, teniamos un equipazo, los 7 que jugabamos estabamos en la Seleccion del Colegio y si llegabamos a perder nos matabamos. Hasta nos habiamos puesto jugo de limon en las zapatillas para resbalar menos (?). Durante semanas planificamos la estrategia, definimos la formacion (cosa muy jodida, porque TODOS quieren jugar ese partido), una obsesion total.

El primer tiempo termino 5 a 1, una fiesta, 2 goles del Tincho, un paseo, los profes no la veian ni en camara lenta.

Pero en el 2do empezamos a boludear, sobramos la situacion y la cosa se puso espesa. Nos metieron 3 al hilo y nos colgamos del travesaño sin pensarlo demasiado.
Faltando apenas un par de minutos, ganabamos 5 a 4 y el patio se venia abajo (" Y aca esta, y aca lo ve, es el famoso quinto B").

Y no viene el turro de Rey Valzacchi (ayudante de Matematicas el muy cerdo) y mete un cabezazo al angulo y Richard que no llega y nos empatan, 5 a 5, la pu#"$%#%#$ que lo pa#%$#$%.

Se hizo en el patio un silencio cruel. Los profesores festejaban abrazados y nosotros no teniamos consuelo, el Chino sentado en la mitad de la cancha, Andres a las reputeadas, el Pato que lagrimeaba, vieron cuando ni siquiera hay quien saque la pelota de adentro del arco? Una desazon total.

Y fue entonces, en ese preciso instante, en que levante la vista y mire la enorme estatua de San Miguel Garicoits en la galeria del 1er piso, y les juro que me parecio que me guiñaba un ojo.

El partido se moria, no habia tiempo de nada. Y fue el comienzo de la gloria.

Agarre la bola, la puse en el medio del campo, retrocedi un par de metros y le dije a nuestro capitan: "Odri, tocala que pateo al arco".
El Pato la toco a Odri y este me la dio a mi. Los turros profesoriles se imaginaron la jugada y dos de ellos se me vinieron al humo. Hice un cambio de piernas tic-tac (muy probablemente, nunca mas en la vida haya hecho esa jugada con tanta rapidez y precision) y los dos pasaron de largo. Empece a avanzar en velocidad (todo ocurrio mucho mas rapido de lo que tardan en leer esto), tac, caño a Rey Valzacchi, ping, eludo creo que a Rossi (el de handball), me quedaba el ultimo hombre, el zaguero de lujo, pero le driblee hacia mi derecha y lo eludi en velocidad. Tanta velocidad que ya estaba en el vertice del area, pero sobre mi derecha siempre, y yo soy MUY zurdo. La bola se seguia abriendo, me sale el arquero (Curci, otro de gimnasia) desesperado, tengo que abrirme todavia mas, la bola que parece que se va por la linea de fondo pero en un esfuerzo supremo estiro la pierna derecha y le doy con borde interno, casi sin angulo, para el arco. El arquero estaba jugado, casi en el aire, la bola le pasa entre las piernas, pega en una de ellas y aminora su potencia, pero sigue picando y despacito, despacito, se mete junto al primer palo.

Yo con el envion me di la saviola contra una de las columnas del fondo, quede tirado medio atontado y no pude ver el desenlace de la jugada, pero escuche el grito mas sagrado que cualquiera en este foro pueda oir "GGOOOOOOLLLLLLLLLLLLLL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!"

Fue saque del medio y fin del partido, fue vuelta olimpica, fue llevada en andas, papelitos por doquier, palmada afectuosa y sonrisa complice del Padre Rector del Colegio, felicitaciones de todos y cada uno de los profesores por el gol conquistado, el abrazo con mi viejo y mis hermanos, y fue cambiarse en el aula cantando a voz en cuello el Himno del Colegio, a coro con el Prefecto General (el personaje mas odiado por TODO el Colegio), quien al final del Himno nos aplaudio con lagrimas de verdad en sus mejillas.

El heroe de la tarde...



Fotos del patio famoso y de los arcos que soportaron los goles...
alguno de ellos sera el arco del gol?

domingo, mayo 10, 2009

Photohunt Nro.26

El tema de la semana es "en memoria".
Por supuesto, mi recuerdo es para él...
Te extraño, viejo.

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This week's topic is 'in Memory'.
Of course, my memory s for him...
I miss you, dad.


Juan Manuel (8/2/1930 - 4/8/1994)
Jugando para sus nietas.
Playing for his granddaughters.

jueves, mayo 07, 2009

El crack que no fue

Algunas brujas del pueblo comentan en días de tormenta que supo vivir por la zona un pibe que jugaba bien al fobal, pero que atacado por vaya a saber uno que tipo de maldición nunca pudo llegar a destacarse en el fútbol grande.

Según los cuentos, el pibe la descosía en los picados del barrio, allá en el baldío de la calle Balcarce. Si, donde ahora vive la gorda esa que espanta a los chicos que pasan en bicicleta por su vereda.
Tan bien jugaba el pibe que hasta los que pasaban frente al baldío detenían su marcha para verlo.

Sus gambetas levantaban polvareda, y las piernas de sus rivales, a veces con un poco de mala intención, parecían flamear en el aire cuando el pibe pasaba con la pelota pegada a sus pies.
El grito de gol le llenaba el pecho, aunque solamente era un partido entre los chicos de la cuadra, y se agarraba del poste de luz como simulando colgarse del alambrado de una imaginaria cancha profesional.

Todos decíamos, cuando Fulanito sea grande, la va a romper en algún club importante.

Y el fútbol era parte de su vida.
Sí, iba a la escuela... y era buen alumno. No crean que solamente la pelota era la dueña de su vida.
El tipo se daba maña hasta para ser normal.
Que lo parió.

Y a nosotros, que disfrutábamos su juego cuando nos tocaba ser parte de su equipo, también nos daba una bronca bárbara cuando la pisadita lo mandaba para el rival.
Pero lo queríamos mucho, rivales o no.
Siempre amigos.

Y así le llegó la oportunidad de empezar a jugar "por los porotos".
Uno de esos tipos que siempre andan yirando por ahí, buscando talentos para el fobal "denserio", lo vio y no dudó.
"A éste lo ficho", seguramente se dijo, y a la semana siguiente ya estaba entrenando en la Octava de un club de la ciudad.

Pero Fernandito, que así se llamaba, no se olvidaba de sus amigos.
"Mañana no entreno", nos gritaba desde su bicicleta, y ya nos poníamos en campaña para organizar el picadito.

A mí no me costaba nada.
Yo vivía al lado del baldío y encima era el depositario de la redonda, así que enseguida hacía correr la voz y listo.

Y cuando nos juntábamos volvíamos a ser los de siempre. Pisadita, elección de equipos y a otra cosa.
Gambetas, paredes con los compañeros y con la medianera de mi casa, goles, abrazos, y cuando era necesario... pum para arriba y a sacarla que quema. En fin, todo lo que brinda un fobal de potrero.
Hasta ir a buscarla a la casa de algún vecino, momento álgido que nos daba bronca... más por la suspensión temporal del partido que por el hecho de enfrentar a la "de la escoba". O trepar la medianera de casa porque la pelota iba a dar ahí, y a seguir jugando.
Y Fernandito que seguía haciendo magia con sus pies.

Pero, como lamentablemente pasa, un día la magia se fue.
Vaya a saber porque razones del destino, todo pasó.
Y sí, seguimos jugando, juntándonos, maltratando la pelota, pero ya no era lo mismo.
Y hasta la octava de aquel club de barrio perdió la magia que había empezado a mostrarse en los torneos de Liga.

Y crecimos, y el baldío empezó a olvidarse.
Los arcos de madera que había hecho mi viejo terminaron por desaparecer y al final, alguien decidió construir.
Y yo me fui del pueblo, para regresar años después.

Y les juro, que aún, a pesar de la casa que se levanta en ese lugar, me parece ver la canchita, los arcos, y hasta escuchar la voz de Fernandito que nos gritaba "mañana no entreno!"

(dedicado a Fernandito Alemany, que se nos fue tempranito, "redepente" como decía alguien).

domingo, octubre 26, 2008

El tunel del tiempo

Pasó mucho tiempo...
Más de diez años...
Sí, creo que más que eso.
Por esas cosas que tiene la vida, y un poco también por esas cosas que nos van trayendo los años, sistemáticamente me negaba a pasar por mi barrio natal.
Que se yo, a principio era solamente que me quedaba a trasmano, y a eso le sumaba que las personas que vivían allí ya no estaban, ya sea por mudanza o porque habían partido más "lejos" aún.
Después fue, simplemente, negación.
No querer volver a transitar aquellas calles en las que pasé mi niñez y mi adolescencia, con intervalos obvios dada mi primera mudanza a Pehuajó.
Sin embargo, de una manera u otra, nunca me alejaba del barrio.
Bueno, mi vieja, mi hermano, mis suegros, mis amigos siguen viviendo en Martínez, así que aunque uno se resista a pasearlo... el barrio siempre está.
Pero, MI calle, MI casa, esa si... esa quedaba postergada.
Muchas veces, cuando iba de la casa de mi suegra a la de mi hermano, y lo hacía en el auto, me agarraba la tentación de "desviarme" y tomar la calle Pirán y volver a pasar por aquella cuadra del 200 donde me crié, crecí, aprendí a caminar, a hablar, a compartir, a descubrir las cosas de la vida.
Muchas veces... pero siempre me resistía a la tentación y agarraba por otro lado.
Cosas de viejo...
Pero... todo tiene un fin.

Víspera de Navidad del 2005.
Visita a la casa de mi hermano para reunirnos.
Subimos al coche con Victoria, Clara y Valentina, rumbo a lo de Gus.
Y cuando agarramos Hipólito Yrigoyen... CLICK.
"Voy a hacer algo que no hago hace años.. mejor dicho que no quería hacer", les dije.
Las chicas se miraron entre sí y seguramente habrán pensado que se traerá entre manos este desquiciado.
Un poco adivinando su "preocupación", les largué:
"Les voy a mostrar MI barrio, la casa donde nací, donde crecí..."
Entonces enfile para la plaza, agarré la diagonal, luego Sargento Cabral y desemboqué en mi calle Pirán.
Les confieso que el solo hecho de ver "Gral. Pirán" en un cartel me dio un cosquilleo.
Así llegué al 200 de Pirán y estacioné.
Les fui contando donde vivía, donde vivían mis amigos, donde jugábamos al fobal, y varias historias más.
Hasta saqué algunas fotos de esos lugares, cambiados ya por el tiempo y los nuevos dueños.

Como no podía ser menos, hasta hubo espacio para una anécdota.
Mientras le sacaba fotos al frente de la casa de los Marina, una señora de la casa de enfrente (donde estaba estacionado mi coche) me encara con un dejo de desconfianza y me pregunta porqué estaba sacando fotos.
Mi primera reacción fue tratar de disculparme y explicarle un poco la historia: que yo vivía allí, que me había criado en el barrio, que se lo estaba mostrando a mis hijas, etc...
La expresión de la señora empezó a cambiar y mi mente empezó a aclararse, hasta que reconocí en ella a una ex-vecina, la cual aún vivía en la casa en la cual se había criado.
La alegría fue mutua, pues ella también me reconoció pese a la chorrera de años que había pasado.
Así fue que terminamos recordando viejas épocas, me terminó contando sobre ex-vecinos, y todo finalizó con saludos para los respectivos hermanos y con grandes sonrisas y, porque no, emociones.
Subí en silencio al auto, las chicas también estaban calladas. Arranqué.
Recuerdo que Clara me preguntó: "Estás bien?"
"Sí", le mentí.
Y seguimos rumbo a casa de Gustavo.

Pirán 238, en el pasillo, al fondo, ahí me crié

Vista del pasillo que llevaba a MI casa

La puerta de rejas (oscura) de la derecha llevaba a lo de Pablo
(el poste que se ve y el árbol a su derecha eran el arco de nuestros partidos)
La casa de la izquierda era la de Pepe, primo de Pablo.

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