Hoy, domingo 16, la grey católica celebra el Domingo de Ramos.
La celebración consiste en rememorar la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalem, previa a su crucifixión.
En este domingo es común ver los templos poblados de gente, mucha mas de la que concurre habitualmente.
La ceremonia se inicia con la Bendición de los ramos, de olivos, palmas o laurel, que la gente lleva o consigue en el mismo lugar y culmina con la celebración de la Santa Misa, para dar así comienzo a la Semana Santa.
Es común, en la homilía, que el sacerdote celebrante se dirija a la feligresía remarcando que el hecho de bendecir los ramos no es una actitud mágica, algo que "trae suerte", sino un reconocimiento a la realeza de Jesucristo y que El es el Rey de nuestras vidas.
Los ramos, ya bendecidos, reemplazaran en las casas a aquellos ramos ya resecos del año anterior. Respecto de estos últimos la tradición indica que deberían ser quemados.
En realidad deberían haber sido quemados antes de Cuaresma, para que sus cenizas sean las que se imparten en el Miércoles de Ceniza.
Pero, es una costumbre que esta quema se haga con posterioridad a este Domingo de Ramos... tal vez en algún asado dominical.
La costumbre también indica que los ramos bendecidos sean colocados en nuestros hogares y/o lugares de trabajo, o entregados a familiares y amigos, junto a alguna cruz o imagen de Nuestro Señor Jesucristo, ya que son un ejemplo de nuestro reconocimiento hacia El como nuestro Rey.
Ya comienza la Semana Santa, la que culminara el próximo Domingo de Pascua de Resurrección, es mi deseo que todos tengamos una buena semana que nos permita reflexionar acerca de nuestra vida, agradecer los bienes recibidos y pedir por aquellas cosas que queremos. Y especialmente, pedir por aquellos que nada tienen, a veces ni siquiera un Dios para confortarse.
